10+1 maneras de ser hipster y no morir en el intento

Portada hipstersNo se trata de un fenómeno nuevo. De hecho, hace años que se les ve paseando tranquilamente por las calles de nuestras grandes ciudades, en especiales por las de la siempre cosmopolita Barcelona. Se trata de individuos ataviados con bigotes o barbas “modelo Talibán”, gafas —si son de pasta y cristales enormes, mejor… incluso los hay que las llevan sin graduar—, y camisas a cuadros; culturetas que se pirran por asistir a festivales de música alternativa, por recostarse en incómodas butacas de salas de cine independiente o que se deleitan con las bondades de la comida macrobiótica…

Efectivamente, como ya muchos habréis intuido, hablamos de una de las subculturas contemporáneas más en boga, los hipsters. Si aún no habéis sido capaces de ubicar concretamente a esta tribu urbana, la Wikipedia los describe así, “el hipster posee una sensibilidad variada, alejada de las corrientes culturales predominantes —mainstream— y afín a estilos de vida alternativos (…) El interés por los medios de comunicación incluiría películas de cine independiente, revistas como Vice y sitios oficiales como Pitchfork Media“. 

Este listado, sin intención de molestar a nadie, pretende, precisamente, situar de una forma divertida todas aquellas características imprescindibles del hipsterismo predominante. Así que ya sabéis, si queréis ser un miembro de pleno derecho de esta subcultura, aquí encontraréis todo lo necesario para lograr vuestro propósito.

Barba

10) Mi barba y yo

Aunque para todos los demás, cuando empieza a picar es el momento de recortarla, la barba se ha convertido en un elemento esencial para el auténtico hipster.

Hace unos años fuimos testigos de cómo el bigote había hecho aparición de nuevo entre los más jóvenes. Ese bigote que tanto habían odiado generaciones atrás había vuelto a hacer acto de presencia. Sin darnos cuenta podíamos estar rodeados de todo tipo de filtrasopas, a cada cual más original: el bigote revolucionario, el Chevron, bigote a lo Dalí, el Inglés, bigote herradura y así hasta el infinito y más allá. Sin embargo, ahora parece ser que dejarse crecer el pelo de alrededor del bigote, la barba, es lo más. Existen, al igual que bigotes, un sin fin de estilos de barba, la de varios días, larga, a lo “Talibán”, la clásica, etc.

Os preguntaréis, ¿qué puedo hacer si no soy de los que le crece la barba? Sin problemas. El doctor Bassam Farjo es vuestra solución. Desde hace unos años este prestigioso doctor ha visto incrementar su lista de espera gracias a los implantes de barba. Quien no luce vello facial, es porque no quiere.

Sundance

9) ¿Que no se consume Cine?

Desde hace unos años la industria cinematográfica se lamenta de la poca afluencia de público en las salas de cine. Cierto es que estamos viviendo unos años donde el cierre de este tipo de salas es de lo más habitual. De todas maneras existe un público, el hipster, que sigue acudiendo al cine. Puede que en un futuro tengamos que agradecerles la supervivencia del séptimo arte gracias a su interés por lo que la gran pantalla puede ofrecerles. Sin embargo, para ellos el cine palomitero, el de los grandes presupuestos y estrellas, carece de interés. Los hipsters suelen acudir a salas de cine pequeñas donde se proyectan los últimos estrenos de películas galardonadas en festivales más alternativos y especializados como pueden ser Sundance y Sitges.

El buen hípster se olvidará de ver cine para disfrutar. Solo verá películas checas de los años 50′, y no será considerada propiamente como largometraje si su duración es menor a tres horas. Por supuesto, el buen hipster siempre afirmará, en el caso de que la peli sea una adaptación literaria, que el libro, de culto, es mucho mejor.

Si vuestra película favorita es El árbol de la vida, porque se ha sentido identificado con los personajes, es muy probable que seais uno de ellos.

Fixie

8) En bici se llega antes y es más saludable

La bicicleta, sobre todo en nuestra infancia, ha sido un medio de transporte muy querido. Sin preocuparnos mucho por el medio ambiente, solíamos callejear por ciudades o pueblos montados sobre ellas. Actualmente, en la gran ciudad la contaminación cada vez está haciendo más acto de presencia. Como buen hipster , preocupado por el medio ambiente, la bici, “fixie”, se convertirá en su inseparable mejor amiga. No importa la distancia que tenga que recorrer en ciudad, ya sean 100 metros o 100 kilómetros, el hipster montará en su “fixie” para trasladarse por ciudad de un sitio para otro.

Para el hipster desplazarse en bicicleta asegura una llegada triunfal que el prosaico metro jamás permitiría. Parece ser que un nuevo “Verano Azul” ha llegado a las calles de nuestras ciudades.

Gafa pasta

7) Aunque no necesite Gafas, yo me las pongo

Los hipsters aman las lentes de gran tamaño. Hace un tiempo los llamados “gafapasta” inundaban las ciudades con sus gafas a lo retro. Me consta que algunos/as, apenas necesitaban utilizar las gafas y las llevaban de mero complemento de moda sin tener los cristales graduados. De hecho, lo más es hacer ver que tienes más dioptrías que tus colegas y que te son más que necesarias. De esta manera las ópticas están obtenido mas ingresos por la venta de gafas que no de lentillas, ya que estas últimas están muy mal vistas por esta subcultura.

Las Ray Ban Wayfarers en toda su gama de colores y modelos son una de las marcas que han vivido una segunda juventud después de que nuestros padres las llevaran en su adolescencia. De hecho, si pudiéramos rescatar las gafas de nuestros padres conseguiremos tener un toque retro, máxima aspiración entre los hipsters.

Instagram

6) Instagram: ¡Con filtros y a lo loco! 

Hace pocos años Instagram no se había colado aún en nuestras vidas. La red de redes era la creada por Mark —Zuckerberg, y, obviamente, me refiero a Facebook—. Hoy en día, Instagram, es la red social de fotografías por excelencia y fundamental para la supervivencia de los más cosmopolitas. De entre las muchas cosas que ofrece, los filtros son la piedra angular de Instagram. Y el filtro entre los filtros es sin duda el Sutro. Después de éste los demás están considerados en decadencia.

No obstante, si alguien se atreve a innovar dejando atrás el consagrado Sutro, lo mejor es descargarse aplicaciones para la cámara del móvil y conseguir así infinitos filtros que nos hagan parecer todo un profesional de la fotografía. Pero para rizar el rizo, si lo que se quiere es parecer un superprofesional, y que todo el mundo se entere, los más intrépidos han empezado a abandonar el tema filtro. Si eres de estos últimos, no te olvides nunca decírselo a la comunidad a través del hashtag #SinFiltro, vaya usted a saber si un hunter, cazatalentos, podría decubrir vuestro potencial y ofreceros un trabajo como profesionales de la fotografía, ¡nunca se sabe!

5

5) El estilo vintage

Si sois de l@s que abrís el armario y no podéis encontrar una pieza de ropa que tenga mas de 20 años, sin duda no sois para nada hipsters. Muchas veces vemos por la ciudad jóvenes vestidos con ropas que podrían muy bien ser de sus abuelos. Este segmento de la población al que le gusta vestir como vestían nuestros antepasados, que son educados, con buenos trabajos (si son creativos mejor) y con un gran poder adquisitivo, no podían pasar desapercibidos para la industria de la moda.

Aunque el verdadero hipster debería vestir únicamente con la ropa que haya obtenido después de saquear el armario de su abuelo/a, muchas marcas como Brooklyn Industries, American Apparel, Urban Outfitters —por cierto, próximamente en Barcelona—, ya se han especializado en ofrecer nuevos diseños de ropa viejuna.

En definitiva, si os gustan estas marcas —me atrevería a considerar a H&M una de ellas—, probablemente seáis o empecéis a ser un poquito hipsters.

Festival

4) En música, lo nuevo siempre es mejor

Si pensaba que el buen moderno era aquel que se dejaba llevar por las modas, lo lleva claro. El buen hipster antes de escuchar un nuevo grupo de música, debe asegurarse de que nadie más los siga. Hay que marcar el territorio y que nadie sepa de nuestro buen gusto musical. Además cuantos más grupos escuchemos, si pueden ser en inglés, mucho mejor. Lo bueno de esto es que si alguno de los infinitos grupos que escucha se hacen famosos siempre podrá decir “yo los conocí desde sus inicios… pero ya no son lo que eran”.

Contrariamente muchos de esos artistas que aparecieron de la nada, son actualmente mainstream, hecho que hace que el hipster huya de ellos. Lana del Rey, Russian  Red, Arcade Fire, aparecieron como grupos minoritarios y se han convertido en un éxito de ventas y festivales. De hecho el aumento de estos espectáculos musicales es una de las actividades que durante el verano el buen hipster debe realizar, para ojear y descubrir nuevos grupos y tendencias. Una vez llegue el otoño se reunirá con sus amigos y fardará de la cantidad, cuantos más mejor, de festivales a los que ha asistido y la cantidad de veces que ha visto a un grupo. Recordad, lo mainstream no es hipster.

Healthy

3) En comida también se puede ser alternativo

Cuando hablamos de comida, el hipster sabe elegir muy bien qué productos consumir. Es de los que evitan los snacks industrializados, sobre todo los hechos por grandes corporaciones que cuentan con un sabor globalizado, y prefiere hacer sus propias galletas, mantequilla, pasta, etc. Además, suele probar cervezas”raras”, temiendo pedir la más barata. Prepara en casa cenas temáticas con los amigos y sobre todo sube diariamente a Instagram una foto de comida.

Por supuesto, al hipster también le gusta la comida orgánica y local, ya que realiza las compras en el barrio, es amigo/a de las pequeñas tiendas y productores del distrito. En cuestión de bebidas, un hipster también se delata fácilmente. En vinos, suele inclinarse por etiquetas clásicas pero las combina con botellas curiosas y raras. Pero la verdadera agua bendita para el hipster es el Gin Tonic. Y es que a la hora de beber este grupo prefiere la buena coctelería.

Diseñador gráfico

2) De profesión, creativo

Para ser un buen hipster hay que renunciar a un patético trabajo de 9h a 17h. No se puede trabajar en un edificio de oficinas con vistas a una laguna artificial y ser un hipster al mismo tiempo. Hay que asumirlo. La meta última de un hipster es no tener un trabajo serio. Aprended algo de arte o a tocar un instrumento, y a vivir.

¿Pero a qué puedo dedicarme en concreto sin traicionar mi alma hipsteriana? Fácil. Aquí os dejo algunos ejemplo.

Si se es diseñador, y además diseñador gráfico, mucho mejor, puesto que los logros de la vida se miden dependiendo de la cantidad de capas de Photoshop que se pueda llegar a manejar. Eso sí, siempre podremos hacer la típica bromita, “ves menos que con el desenfoque gaussiano“, cuando se haya pasado con los Gin Tonics.

El cine también es una opción muy pero que muy hipster. Hablamos del típico colega que se pasa el día comentando los ángulos de cámara, enfoques, la profundidad de campo, etc. El que no para de criticar películas porque hizo un trabajo en clase de montaje que fue la bomba.

También existe la variante del entendido en arte, que suele trabajar en una galería buscando el auténtico significado de los cuadros y dando la vuelta a la retórica del espacio temporal —si es que tal concepto existe, claro—.

El fotógrafo, es aquel que no necesita ni cámara para creerse un retratista profesional, como ya he comentado con anterioridad, le basta con Instagram.

El filósofo comparte muchas similitudes con el entendido en arte. Y es que el filósofo moderno llevará como complemento un libro, nada de kindle, antiguo a poder ser, ya que dará más prestigio a sus comentarios. Luego anotará en su Moleskine lo que se le pase por la cabeza como visionario del mundo alternativo.

Para finalizar hay que citar al músico. Ese conocido vuestro que vive la vida loca, trabaja de DJ y pincha en bares y discotecas sus temas favoritos mientras bebe Gin Tonics por la patilla. Lo único malo es que no puede pinchar lo que todo el mundo pretende escuchar, ya que debe ser fiel a sus grupos indies por excelencia.

Tecnologia

1) Apple nuestro que estás en las tiendas…

A pesar de ir vestido/a con la ropa de su abuela, los buenos hipsters siempre están a la última en cuestiones tecnológicas y son amantes de todo lo que empiece por “i” —iPod, iPad, iPhone, etc—. Apple es DIos y el PC el anticristo. Hay que rendirse a la evidencia, la manzanita es hipster. Por supuesto, hay que estar siempre pendiente de las noticias sobre tecnología, y ver en streaming las presentaciones en directo de los nuevos gadgets.

No hipster

+1) El hipster siempre negará ser hipster

El hipsterismo es pura contradicción. Lo más de lo más es que el hipster siempre negará serlo. No le gustan las etiquetas ni lo mainstream. Quizá necesite gastar más dinero para parecer que no lo es. Es normal ver a un hipster pasar horas con su iPad ayudando a una multinacional a seguir creciendo y al mismo tiempo criticar los grandes problemas del consumismo.

Aunque la intención del hipster es evitar ser etiquetados y convertirse en clichés, el hecho de tener todos un estilo muy uniforme y motivaciones parecidas, les ha convertido en una corriente lamentablemente mainstream. Así pues, este post le llega, en realidad, tarde, porque ser hipster hoy en día ya no se lleva. Es lo que tiene ser asimilado por la cultura de masas.

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3 comentarios en “10+1 maneras de ser hipster y no morir en el intento

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