10+1 escritores famosos que desempeñaron otros empleos

joyceComo imaginarán muchos de nuestros lectores, el trabajo de escritor no suele dar por sí solo para vivir de ello. Por ello, muchos de los grandes escritores de la historia tuvieron que compaginar en sus inicios la escritura con trabajos que hoy día se nos hacen difíciles de asociar a nombres que se estudian en el instituto y la universidad. Y eso nos lleva a pensar que, quién sabe, quizá el tipo que les atiende en la gasolinera o su compañero de recursos humanos se dedican a escribir en su tiempo libre y podría ser que en el futuro serán célebres escritores que pasarán a la historia. ¿Por qué no? Es lo que les sucedió a los integrantes de la lista que hemos elaborado a continuación de 10+1 escritores célebres que tuvieron que desempeñar otros trabajos.

         BRITIAN ORWELL FILES

10) George Orwell – Oficial de la Policía Imperial Birmana

De entrada puede resultar irónico que el autor de la gran novela distópica por excelencia, 1984 (1949), trabajara como policía para una colonia británica. Pero no juzguen mal al bueno de Orwell por eso. Se decantó por esa opción porque necesitaba un medio seguro de subsistencia y la experiencia le gustó tan poco que volvió a Inglaterra con una mentalidad totalmente anti-imperialista.
Posteriormente también desempeñó varios pequeños trabajos y durante un tiempo estuvo viviendo en la indigencia, una época que él mismo documentó en su libro Sin blanca en París y Londres (1933). También escribiría otro sobre su experiencia en Birmania titulado Los Días de Birmania (1934).

harper ñee

9) Harper Lee – Vendedora de billetes de avión

La próxima vez que su vuelo low-cost lleve tres horas de retraso o no les dejen pasar su maleta de 20 kilos como equipaje de mano, antes de tomarla con la dependienta del mostrador de la aerolínea piensen que a) ella también es un ser humano con sentimientos y b) la escritora de la conmovedora novela Matar a un Ruiseñor (1960) estuvo en ese trabajo durante varios años. De hecho dejó el trabajo cuando un amigo le prestó dinero para que se tomara un año de descanso dedicándose únicamente a escribir. El resultado de ese año de excedencia fue Matar a un Ruiseñor y el resto es historia. ¿Ningún amable lector se ofrece a hacerme el mismo favor?

John Steinbeck

8) John Steinbeck – Guía y cuidador en un criadero de peces

Si nos preguntáramos qué clase de trabajos habría desempeñado el autor del desolador retrato de la Gran Depresión que es Las Uvas de la Ira (1939), supongo que uno tendería a imaginarle en alguna granja, haciendo duros trabajos manuales mientras se codeaba con otros obreros como él. La realidad es mucho más prosaica: durante años John Steinbeck trabajó en un simple criadero de peces ejerciendo de cuidador y también de guía para los turistas que querían conocer los apasionantes detalles de este tipo de sitios. En todo caso no perdió el tiempo, ya que una de las visitantes acabó siendo su futura esposa.

vonnegut

7) Kurt Vonnegut – Vendedor de automóviles

Cuando uno piensa en un vendedor de automóviles norteamericano tiende a imaginarse a un tipo con sombrero texano, de perenne sonrisa y suficiente labia como para endosarte un coche antes de que tengas tiempo de pensar en ello. Quizá es que he visto demasiadas películas, pero en todo caso lo que uno no se imagina es al escritor de una novela tan inclasificable y bizarra como genial en que se mezclan viajes en el tiempo con relatos bélicos y humor negrísimo. Si no me siguen, me estoy refiriendo a la extraordinaria Matadero Cinco (1969) y al escritor Kurt Vonnegut, que trabajó como vendedor de coches de la marca Saab.

 

kerouac

6) Jack Kerouac – Varios

El autor del icónico En El Camino (1957) desempeñó a lo largo de su vida trabajos demasiado variopintos como para escoger uno: empleado de estación de ferrocarril, obrero de construcción, guarda nocturno, mozo de gasolinera y lavaplatos… entre otros.

bukowski

5) Charles Bukowski – Cartero

En esta lista encontrarán curiosamente dos ejemplos de ilustres escritores que estuvieron relacionados con el servicio postal americano. El primero que citamos es Charles Bukowski, quien tuvo que trabajar como cartero durante muchos años de su vida. ¿Se imaginan la idea de que el autor de Factótum (1975) les traiga el correo a casa?

burroughs

4) William Burroughs – Exterminador

El que fue uno de los exponentes por excelencia de la generación beat tuvo varios oficios antes de alcanzar la fama como escritor, pero el más llamativo de todos fue el de exterminador de plagas, que además parece ser que, por algún extraño motivo, le gustaba especialmente. Décadas después de hecho bautizaría así una de sus historias breves y una recopilación de cuentos.

 

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3) James Joyce – Pianista

El autor de la que está considerada una de las novelas más complejas y rompedoras de la historia de la literatura, Ulises (1922) – no olviden tener un ejemplar en su hogar para impresionar a las visitas – al principio tuvo que ganarse la vida ejerciendo de músico. En concreto como pianista y cantante. Según parece era un buen cantante tenor, pero no nos quedan vestigios de su faceta como cantante, sólo una composición propia.

 

Salinger

2) J.D. Salinger – Animador en un crucero de lujo

Una personalidad tan peculiar y esquiva como la del autor del antológico El Guardián entre el Centeno (1951) – uno de los libros clave para todo adolescente aficionado a la lectura que se precie – difícilmente puede asociarse con un trabajo menos apropiado: Salinger estuvo un tiempo trabajando en un crucero de lujo como animador. No conozco más detalles sobre sus funciones exactas pero me fascina la imagen de un joven Salinger ejerciendo este tipo de funciones entre señores en bermudas.

 

faulkner

1) William Faulkner – Empleado de correos

Uno de mis favoritos: antes de convertirse en uno de los escritores más reputados y transgresores de Estados Unidos, Faulkner estuvo tres años trabajando en tareas administrativas en una oficina de correos. Lo divertido del caso es que el bueno de Faulkner no se tomó nada en serio sus tareas y se pasaba el rato leyendo libros y escribiendo, y además tenía la divertida costumbre de comportarse de forma maleducada con los clientes y tirar cartas a la basura (!!).

Para redondearlo, la breve carta de dimisión que presentó es absolutamente antológica:

Mientras viva en el sistema capitalista sé que mi vida estará influenciada por las demandas de la gente adinerada. Pero maldito sea si me pongo a las órdenes y la disposición del primer patán itinerante con dos centavos para invertir en un sello postal.

Ésta, señor, es mi renuncia.

 

jacklondon

+1) Jack London – Ladrón de ostras

De entrada les confirmo que la profesión de “ladrón de ostras” (en inglés el término es aún más molón: “piratas de ostras”) también me sorprendió a mí. Pero parece ser que en aquella época las ostras estaban en alta demanda y algunos desaprensivos se dedicaban a robarlas de criaderos para venderlas por su cuenta a un alto precio. Jack London tuvo que dedicarse a una profesión tan poco noble en sus difíciles inicios.

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