Los 10+1 mejores superpoderes de santos católicos

superman

Superman vuela, Lobezno tiene unas garras afiladísimas y Hulk… bueno, Hulk es verde, grandote y con muy mala uva. Éstos son tan sólo unos pocos ejemplos de los cientos de personajes que suelen desfilar por las páginas de los cómics, con sorprendentes y sobrehumanas capacidades, dispuestos a salvar al mundo una y otra vez de la destrucción total. Desde luego, es una auténtica lástima que en la vida real no existan los superhéroes. ¿O sí existen?

La Iglesia católica ha elevado a los altares a un montón de hombres y mujeres que en un momento determinado de sus vidas demostraron, al margen de ser más buenos que el pan, sorprendentes habilidades, muy por encima de lo que cabría esperar de un simple y modesto homo sapiens. Aquí tenéis una breve recopilación de los 10+1 mejores súperpoderes de santos católicos.

san felipe neri10) San Felipe Neri

Superpoder: latidos ultrasónicos

Pippo Buono, como se conocía en la Italia del siglo XVI a San Felipe Neri, tuvo uno de los poderes más singulares y poco útiles con los que haya sido dotado un santo católico. Según la tradición, un buen día se encontraba Neri orando en las catacumbas de la Iglesia de San Sebastián, en Roma, cuando apareció ante él una gran bola de fuego que se introdujo en su cuerpo por la boca. Inmediatamente, el santo sintió una enorme y abrasadora oleada de calor que ensanchó su corazón de tal manera que se le quebraron un par de costillas. A partir de entonces, Felipe experimentaba frecuentes arrebatos místicos de amor descontrolado por Dios. Ese enorme corazón que tenía, además, latía con tanta fuerza que era escuchado por muchos fieles a más de 200 metros de distancia. Insistimos, quizá no sea un poder que permita luchar con muchas garantías contra los supervillanos, pero seguro que ningún vecino se ha quejado de ti porque los latidos de tu corazón no le dejaban dormir.

san juaan apostol9) San Juan Apóstol

Superpoder: Capacidad Ignífuga

Para san Juan, uno de los doce apóstoles que acompañaron a Jesús, la vida no fue un camino de rosas. A pesar de que falleció en el año 101 d.C. de pura ancianidad (tenía 95 años), no se puede decir que no fuera porque las autoridades romanas no intentaran que su muerte fuera de todo menos natural. En su día, San Juan fue apresado y encarcelado, y se le condenó a ser sumergido en aceite hirviendo. No obstante, y ante la sorpresa general, después de meterle en esa especie de sauna extrema, el santo emergió como si tal cosa, sin haberse chamuscado ni siquiera un poquito. Evidentemente, si zambulles a alguien en aceite hirviendo esperas un resultado muy diferente, así que los romanos no acabaron muy contentos con esa resistencia a quedar como una alita rebozada del KFC. Por ese motivo, san Juan fue desterrado de por vida a la isla de Patmos, desde donde se dedicó a escribir el último libro del nuevo Testamento, el Apocalipsis.

san dionisio8) San Dionisio

Superpoder: supercabeza extraíble

En el siglo III d.C, este obispo italiano fue enviado por el Papa a predicar a territorio francés. Y la verdad es que no se le dio nada mal. En poco tiempo, San Dionisio consiguió un importante número de conversiones. Los líderes paganos, requemados por los éxitos del santo, lo hicieron prisionero y lo condenaron a ser decapitado en la colina más alta de los alrededores de París. El problema vino cuando Dionisio, con su propia cabeza entre la manos, se levantó como si nada y continuó predicando. Quieras o no, que alguien te dé la charla descabezado te tiene que inquietar un poco, así que los asistentes no se atrevieron a acercarse al santo, que siguió hablando tan tranquilo. Por lo visto, fue capaz de caminar diez kilómetros con su cabeza a cuestas y comentando lo mucho que molaba ser cristiano.

santa clara7) Santa Clara

Superpoder: Rayo mental del terror

En 1241 d.C, el ejército musulmán se disponía a atacar la localidad de Asís, en Francia. Cuando los infieles pasaban cerca de un convento, que estaba en el exterior de las murallas de la ciudad, se encontraron de frente con Santa Clara. ¿Qué podía hacer una mujer sola frente a un montón de guerreros con ganas de arrasarlo todo? En principio poca cosa, pero el caso es que Clara agarró una hostia consagrada y se plantó ante los atacantes. Los sarracenos al verla sufrieron un repentino e inexplicable ataque de pánico que les obligó a salir huyendo. No podemos imaginar qué excusa pusieron los soldados al volver a casa: “¡es que ni te imaginas el tamaño de aquella hostia!”.

san padre pio6) San padre Pío

Superpoder: Super bilocación

Este franciscano italiano es un compendio de muchos superpoderes. Curaciones milagrosas, predicción del futuro, lectura de mentes… pero nosotros nos hemos fijado en una de sus capacidades más espectaculares. En 1950, Pío fue visto asistiendo a un funeral de un monje en Milwaukee, en Estados Unidos. Al mismo tiempo muchos testimonios juran y perjuran haber mantenido conversaciones con él en el monasterio de Italia en el que residía. En otra ocasión, volvió a ocurrir lo mismo cuando varios obispos aseguraban haberlo tenido delante en una reunión en la ciudad de Salto, en Uruguay, mientras otros testigos le ubicaban simultáneamente en Italia. A esta habilidad se la conoce como poder de bilocación, es decir, que tenía la posibilidad de estar en dos sitios a la vez. Sí, ese poder que os gustaría tener a todos cuando no os decidís por qué película ver en el multisalas de vuestra ciudad.

san jose cupertino5) San José Cupertino

Superpoder: air-santidad

Para empezar, San José Cupertino está considerado el patrón de los viajeros aéreos. Dicho lo cual, su superpoder es justo el que estáis pensando ahora mismo: ¿es un pájaro? ¿es un avión? ¡No, es un fraile planeando sobre nuestras cabezas! De acuerdo, el don de la levitación es una habilidad que muchos hombres y mujeres del santoral católico han ostentado con orgullo. Sin embargo, San José tiene el récord absoluto de manifestaciones de este tipo en la historia. Hasta setenta casos de levitación se le registraron en vida, durante el siglo XVII. De hecho, su tendencia a salir volando era tan conocida y habitual que sus superiores le excusaron de su obligación de oficiar en el coro de su parroquia porque, en muchas ocasiones, las ceremonias debían detenerse al despegar el santo del suelo, en contra de su voluntad, en medio de estos arrebatos místicos levitadores.

san vicente ferrer4) San Vicente Ferrer

Superpoder: ultraresurrección instantánea

Cierto día, se hallaba San Vicente Ferrer (nacido en Valencia en el siglo XV) paseando tranquilamente cuando se topó de frente con una procesión de hombres que acompañaban a un individuo para que fuera ahorcado acusado de un grave delito. San Vicente, por algún motivo, tuvo la absoluta certeza de que el condenado era inocente, así que trató de convencer a todos de que debían liberar al reo, pero nadie le hizo caso. Al mismo tiempo que esto ocurría, otro grupo de personas se estaban llevando del lugar el cadáver de un hombre muerto hacía escasos minutos en aquél mismo lugar. El santo, ni corto ni perezoso, se lanzó sobre el fiambre y le preguntó “¿Es este hombre culpable? ¡Respóndeme!”. El fallecido se volvió de inmediato, se sentó sobre la camilla en la que estaba siendo transportado y dijo: “¡Él no lo es!”. El superpoder del santo había hecho aparición, devolviendo a la vida a un hombre muerto. La pega fue que, el pobre ex-difunto retornó al mundo sólo el tiempo justo para testificar la inocencia de aquel condenado, tras lo cual volvió a quedarse más tieso que la mojama.

santa catalina3) Santa Catalina de Siena

Superpoder: hiperanorexia mística

Al cumplir los 14 años, Santa Catalina decidió que ya había comido bastante. Así de sencillo. Esta santa, segunda mujer en recibir el título de Doctora de la Iglesia en la historia católica, fue la número veinticuatro de un total de veinticinco hermanos. Tanta gente en la misma casa familia debía suponer un auténtico caos a la hora de sentarse a la mesa para comer, por lo que no nos extraña que Catalina optase por alimentarse de hostias, para ahorrarse complicaciones. En cualquier caso, tampoco necesitaba más, ya que para ella aquellas hostias le ofrecían el mismo sustento que un chuletón de dos kilos. Contra todo pronóstico, su superanorexia la mantuvo vivita y coleando durante 19 años. Y siempre al servicio de la Iglesia.

san elias2) San Elías

Superpoder: Rayos de fuego cósmicos

Elías fue un profeta hebreo del siglo IX a.C. Sobre este santo, el antiguo testamento cuenta que en cierta ocasión los sacerdotes del templo de Baal, una divinidad adorada por varios pueblos de Asia Menor, le retaron a conseguir que Dios enviara fuego del cielo para quemar un sacrificio. Los sacerdotes paganos se pasaron todo el día rezando a Baal sin, como es natural, conseguir que del firmamento cayera ni una pequeña chispa. Por el contrario, Elías se dedicó a rociar de agua su sacrificio, en plan chulería máxima, para aumentar el nivel de reto. Después de eso, en cuanto el santo le pidió fuego a Dios, al todopoderoso le faltó tiempo para enviar una espectacular ráfaga ardiente que cayó con estrépito al suelo. La relación fuego-Dios-Elías quedó una vez más ratificada en el momento en que el profeta dejó este mundo, puesto que abandonó la Tierra en un carro de fuego.

matusalen1) San Matusalén

Superpoder: longevidad mutante

El nombre de Matusalén, Matu para los amigos, significa “cuando muera, será enviado”. Se trata del octavo patriarca bíblico, padre de Lamec y abuelo ni más ni menos que de Noé, el señor del diluvio y el arca de los animalicos. El gran superpoder de Matu consistió, básicamente, en aguantar y aguantar… y seguir aguantando y aguantando en este mundo hasta prácticamente quedarse aburrido de permanecer con vida: a la edad de 969 años asegura la Biblia que murió Matusalén. Todo un logro de superlongevidad en una época sin complejos vitamínicos ni colchones viscoelásticos para mejorar el descanso y proporcionar una salud de toro.

san simeon10+1) San Simeón Salus

Superpoder: Fuerza extracorpórea de transformación bizca

San Simeón Salus, de quien se supone vivió allá por el siglo VI a.C. en la zona de la antigua Mesopotamia, es, por derecho propio, el santo con el superpoder más extraño e interesante de cuantos hemos encontrado. Para empezar, Simeón, en sí mismo, fue un personaje tirando a chalado. De él se decía que se paseaba por su pueblo con un perro muerto atado al cuerpo, también se comentaba que se dedicaba a lanzar nueces a las velas de los templos para apagarlas o que solía desnudarse delante de una vecina para escandalizarla. No en vano, “Salus” en sirio significa “loco”. En cualquier caso, de entre toda la enorme cantidad de anécdotas surrealistas que adornaron su vida, resalta una por encima de todas. Simeón tenía la habilidad de dejar bizcas a las mozas demasiado voluptuosas para que menguase el atractivo de éstas, logrando así que las mujeres se recondujeran por el camino del recato y la humildad. Estamos convencidos de que si Simeón hubiera nacido en nuestros días, se hubiera dedicado con tesón incansable a bizquear a todo el elenco femenino de “Los vigilantes de la playa”.

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