10+1 mejores quinquis de los 80

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Jóvenes y delincuentes que se convirtieron en todo un icono en los años de la transición española. Los quinquis colonizaron los extrarradios de las grandes ciudades españolas. Atemorizaron a señoras, ancianos y sobretodo volvieron loco a todo el cuerpo de policía del estado. Fueron grandes iconos para las quinceañeras de la época que se enamoraron ciegamente de ellos. El cine de aquella época también puso el ojo en ellos y los catapultó al colectivo nacional ayudándolos a caer rápidamente al abismo de sus vidas reales.

Sin embargo, sus vidas no fueron nada fáciles. Carreras escapatorias de la policía, ingresos en reformatorios o centros penitenciarios, escapadas de urgencias en busca de un pico (la heroína fue la gran compañera de muchos de ellos). Aquí tenéis algunos de los 10+1 mejores quinquis de los 80.

ElPera

10. El Fernando Alonso de la época

A finales de los años 70 era frecuente ver coches circulando a todo trapo por las calles de Getafe. Automóviles que parecían que iban solos, sin conductor, como el “coche fantástico”. En realidad al volante iba Juan Carlos Delgado, alias el Pera. Era tan bajito que su cabeza apenas sobresalía por encima del volante.

El Pera, comenzó su mala vida de muy jovencito. Apenas había cumplido los siete años cuando ya empezó a robar coches por todo Getafe. Con 11, ya contaba con 150 antecedentes policiales. En su currículum había robos de coches, atracos a tiendas y bancos pero escapaba una y otra vez del reformatorio. Era todo un dolor de cabeza para las autoridades con no más de metro y medio de estatura. Ahora el Pera es uno de los pocos quinquis supervivientes de aquella época. Puede que le salvara el no haber probado la heroína, tan solo unos porros y algunas rayas de coca. Actualmente, se hospeda en hoteles de lujo gracias a su trabajo como probador de coches y como instructor de agentes de la Guardia Civil y de la Policía sobre conducción evasiva y persecuciones. Y todo, gracias al “Tío Alberto”, que dirigía un centro experimental para chicos desahuciados, huérfanos y delincuentes, por lo que el Pera dejó de ser un quinquillero y puede dedicarse a aquello que más le apasiona, los coches y la velocidad.

ElTorete

9. Un actor venido a menos

Ángel Fernández Franco, más conocido como “el Torete”, aunque en los círculos más íntimos también se le conocía como “el Trompetilla”, fue un delincuente y actor barcelonés que alcanzó la fama interpretándose a sí mismo en la saga Perros callejeros.

Tras una carrera de delincuencia y de delitos por drogas, “el Torete” participó como actor del denominado cine quinqui. Su carrera llega a lo más alto gracias al director José Antonio de la Loma. Para muchos críticos fue el máximo exponente de este género, sin lugar a dudas su interpretación le daba a ese cine la fuerza necesaria para ser más que simples películas. En 1977, con Perros callejeros, le llegó la popularidad y la fama. Le seguirían Perros callejeros II, (1979) y Los últimos golpes de El Torete, (1980). Junto a él, su hermano Basilio Fernández Franco quien también aparecía en la saga. En 1985, participó como actor en la película Yo, el Vaquilla, interpretando al abogado de el Vaquilla. En 1991, el Torete falleció en Murcia después de haber contraído el sida, probablemente por intercambio de jeringuillas debido a su adicción, la heroína.

El Jaro

8. El quinqui que llevó su vida al cine

José Joaquín Sánchez Frutos, alias “El Jaro”, fue un famoso y precoz quinqui español. Su breve vida fue llevada a la gran pantalla en la película Navajeros. Nació en Villatobas, Toledo en 1963 en el seno de una familia de labradores. El apodo el Jaro, lo debe a su madre ya que cuando nació era muy rubio y de piel muy blanca. El padre y los primogénitos trabajaban el campo, mientras que la madre, alcohólica, lo encerraba a él y al resto de hermanos en una habitación para irse a beber. Debido a la poca comida que les dejaba su madre el Jaro y sus hermanos se las ingeniaban para forzar la cerradura con una cuchara y escaparse para robar leche del colegio. Su madre acabó entre rejas. Una vez salió de la cárcel toda la familia emigró a Madrid en busca de nuevas oportunidades. Obligados a mendigar, al final del día donaban todo el dinero a su madre quien se preparaba la comida y se la comía acompañada de dos litrazos de vino mientras sus hijos la miraban.

El Jaro, líder nato desde muy pequeño manejó una banda con miembros mayores que él, algunos mayores de edad, a los que dirigía en todo tipo de robos, hurtos y atracos. Sus visitas al reformatorio fueron abundantes. En un permiso concedido debido a que su novia estaba embarazada, juntó de nuevo a la banda y atracaron un chalé. El 24 de febrero de 1979, en un atraco en plena calle, el Jaro fue disparado mortalmente por un vecino que presenció los hechos.

4_JoséLuisManzano

7. Total, para acabar como un cigarrillo…

José Luis Manzano murió en 1992 con un pico clavado en la rodilla. Su funeral lo pagaron los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid. En 2002 sus restos fueron incinerados y arrojados a un cenicero común porque nadie pagó la renovación de la sepultura. Él, mejor que nadie, representa ese espíritu quinqui de la época, así como la ascensión a lo más alto y la consiguiente bajada a los infiernos.

Sin educación primaria recibida, José Luis comienza a trabajar a los 12 años en unas bodegas como mozo de almacén en su Vallecas natal. Accidentalmente se astilla la columna y tiene que pasarse varios meses escayolado y postrado en cama. El accidente le dejaría secuelas físicas de por vida. Sin ninguna paga por parte del Gobierno, se vio obligado a buscarse la vida en la dura España de la transición.

Sin embargo en 1977, José Luis se topa con el director Eloy de la Iglesia que ultima los preparativos para una película sobre delincuencia juvenil. José Luis fue elegido de entre un casting de miles de chicos, junto a José Luis Fernández Eguía “el Pirri”. La película fue un enorme éxito y José Luis recibió elogios de la prensa y de “colegas” de profesión. Tras La estanquera de Vallecas (1987) Eloy de la Iglesia cae en el ostracismo y la marginalidad total y el mundo del cine termina de cerrar sus puertas a Manzano. Después de pasar por la cárcel, ser acusado de robo y salir de un centro de desintoxicación el cuerpo de José Luis fue encontrado en un piso propiedad de Eloy de la Iglesia sin vida.

SoniaMartínez

6. No te fies nunca de la prensa amarilla

El nombre de Sonia Martínez es uno de los más relevantes por lo que a mujeres se refiere. Fue una actriz y presentadora de televisión. En 1982 decidió presentarse a las pruebas de selección para presentar el programa infantil 3, 2, 1… contacto. Sonia fue seleccionada y allí empezó su fugaz carrera televisiva con incursiones en cine. Pero su éxito televisivo llegó del programa Dabadabada, programa estrella de la programación infantil de TVE. A partir de allí las ofertas de cine le llovieron por todos los lados. Fue en ese momento cuando se convirtió en asidua habitual de las fiestas y actos sociales y objetivo también de la “prensa amarilla”.

Su declive empieza a la vuelta de su etapa en Nueva York y cuando rodaba en Ibiza un capítulo de una serie alemana. Fue sorprendida por los paparazzi desnuda en una de las playas de la isla blanca y publicada sus fotos en la revista Interviú. Se la apartó de un programa de divulgación medioambiental que presentaba entonces y empezó una batalla contra TVE que acabó con admisiones y nuevos despidos por parte de la cadena pública.

A partir de entonces, Sonia se aparta cada vez más del mundo audiovisual debido a sus depresiones y a su adicción a la heroína. En 1990 y después de diversos internamientos en centros de rehabilitación Sonia es diagnosticada portadora del virus del sida. Sus últimos días trascurrieron entre la indigencia y el submundo de delincuentes madrileños y en 1994 murió en la clínica de la Concepción en Madrid.

JoséAntonioValdelomar. El Nini

5. El quinqui emprendedor

José Antonio Valdelomar, más conocido como “el Mini”, fue una actor español, a pesar de que sólo realizó una película Deprisa, deprisa (1981) de Carlos Saura, ganadora ese mismo año del Oso de Oro a la mejor película en el Festival Internacional de Cine de Berlín.

El Mini, vecino del barrio de Villaverde Alto de Madrid y adicto a las drogas duras, fue reclutado por el mismo Saura en un casting para actores no profesionales. Cobró unas 300 mil pesetas por su papel en el film y que invirtió en un negocio familiar de venta de discos que fue a la quiebra. Allí empezó su deriva ya que justo después del rodaje y antes del estreno, el Mini fue detenido por el atraco a mano armada en una sucursal bancaria. Pasó varias veces por la cárcel por diferentes delitos, hasta que fue encontrado muerto por una sobredosis de heroína en noviembre de 1992 en la cárcel de Carabanchel, donde se encontraba detenido.

José Luis Manzano

4. Un quinqui del Real Madrid

José Luis Fernández Eguía, conocido como “el Pirri” fue otro de los actores no profesionales que pasaron del estrellato al ¡estrellazo! Solía interpretar a personajes marginales en películas como Navajeros, su debut cinematográfico. Aunque su papel más importante lo llevó a cabo en la película Maravillas. Trabajó para reconocidos directores españoles como Manuel Gutiérrez Aragón y Fernando Trueba. También hizo sus pinitos en televisión, apareciendo en TVE-1 como crítico de cine en el programa Querido Pirulí que dirigía Fernando García Tola.

Sin embargo, su vida continuó a la deriva, como la de otros quinquis de aqulla época y en 1987 fue detenido por atraco. Una vez en comisaría intentó cortarse las venas con el cristal de unas gafas. El Pirri tuvo una vida fugaz y llena de adicciones. A los 22 años moría debido a una dosis adulterada de heroína. Su cadáver fue encontrado en una carretera de las afueras de Madrid.

El Kung fu

3. Un niño precoz

Kung Fu“, era un niño límite identificado bajo las iniciales P.A.R que se convirtió en delincuente por la pura pasión de conducir. Con catorce años de edad ya recaían sobre sus espaldas un montón de arrestos policiales y un sinfín de robos y asaltos, seguidos inevitablemente de fugas de los diferentes reformatorios a los que visitaba.

Una de sus detenciones más espectaculares, tuvo lugar en pleno centro de Madrid, después de una persecución policial durante más de veinte minutos por las calles dela capital española, a velocidades no inferiores a los 120 kilómetros por hora. Al volante “Kung Fu” cumplía su pasión y sueño: conducir un coche. Por eso el joven empezó a robar automóviles por toda la capital, solo por cumplir un sueño. Sin embargo, los padres del joven declararon en más de una ocasión que necesitaba ayuda y que debería estar interno en un centro especializado para su tratamiento, pero ellos no podían costeárselo. Sus padres ya resignados sabían que si las cosas seguían como estaban el chico acabaría perdiendo la vida en cualquier tiroteo o persecución. Dicho y hecho, el joven marcado por una cicatriz que le recorre toda la cara, quedó con la boca torcida y con las cuerdas vocales destrozadas a raíz de un tiroteo, durante en una persecución policial. Sin embargo, fue de los pocos que sobrevivieron a los duros años 80 en los extrarradios de las capitales españolas.

Jesús Arias Aranzueque

2. Actor y delinquiente ocasional

Jesús Arias Aranzueque fue otro de aquellos actores ochenteros que destacaron en aquella década participando en diferentes films de conocidos directores. Deprisa, deprisa y El bosque animado fueron algunas de las películas en las que Arias Aranzueque apareció.

Antes y después de ser reclutado por Saura en uno de esos cástings para actores no profesionales Arias Aranzueque ya había pasado por Carabanchel y otros centros penitenciarios. Actor y delincuente ocasional, falleció en Zumárraga antes de cumplir los 32 años y pasó a ser considerado un quinqui por la cultura popular. En 2007 sus restos, que nunca fueron reclamados, fueron incinerados.

El Nani

1. Quien sabe donde

Santiago Corella Ruiz, alias el Nani, fue un conocido delincuente de los años ’80 que adquirió cierta fama justamente a partir de su extraña desaparición. Su historia fue llevada al cine. En 1996 la justicia española lo declaró fallecido tras llevar desaparecido más de diez años. Sin embargo, en la actualidad el Nani sigue encontrándose en paradero desconocido siendo considerado el primer desaparecido de la democracia.

Su historia empezó con su detención por parte de la policía, y según la versión policial el detenido se les escapó y se encuentra en paradero desconocido. Para su esposa y hermanos significaba que había muerto: “empezó a morir el día que atropelló a un policía”.

En 1980, él y su colega cojo atracaron un supermercado y en pleno atracó apareció la policía abriendo fuego contra el Seat 124 en el que se encontraba el Nani, esperando a sus compañeros fuera del establecimiento. Al intentar escapar de aquella lluvia de balas atropelló al inspector Victoriano Gutiérrez Lobo, el Guti. Tres años más tarde unos delincuentes atracaron una joyería en la que murió el dueño. El inspector Guti se enteró que el Nani estuvo barajando la posibilidad de participar en el atraco, cosa que no hizo, pero que el inspector dio por hecho. Varios agentes fueron a su casa y se lo llevaron junto a tres de sus hermanas, su esposa y un compañero. El ministro del Interior, José Barrionuevo, autorizó que se les aplicara la ley antiterrorista como si de etarras se tratara, a todos menos al Nani quien fue torturado para que “cantara”. A partir de ese día, nunca más se le volvió a ver. En 1990, el Tribunal Supremo condenó a “el Guti”, Francisco Aguilar González y Francisco Javier Fernández Álvarez a 29 años de reclusión por la “desaparición forzada” del Nani.

El Vaquilla

+1. El “Jefe”

Hemos querido reservar para nuestro +1 al todo mediático y referente de los quinquis en los ’80, Juan José moreno Cuenca, el Vaquilla. Conocido con este sobrenombre por la costumbre de embestir a cualquiera con quien tuviera una disputa, el Vaquilla fue un delincuente catalán que atemorizó a toda la policía de Barcelona por sus delitos, máximo exponente de la generación perdida de la heroína.

Su carrera delictiva empieza a los 9 años de edad, cuando su familia se trasladó a vivir al Camp de la Bota, un barrio desaparecido en la actualidad, de barracas entre Sant Adrià del Besòs y Sant Martí en la ciudad de Barcelona. Saltó al estrellato delictivo reparando coches y escapando con ellos de la policía a gran velocidad durante largas persecuciones, en las que utilizaba almohadas y zancos para conducir, ya que no llegaba a los pedales de los automóviles. A los 12 años cometió su primer homicidio, acabando con la vida de una persona en uno de sus atracos. Arrepentido por el suceso, no pudo evitar el destino que tomó su vida a partir de aquel desgraciado incidente.

Acabó viviendo en el barrio de la Mina de Barcelona con algunos de sus hermanos. Su adicción a la heroína le hizo contraer el sida. Era habitual en los reformatorios hasta la edad de 15 años, en la que ingresó en la cárcel de la Modelo de Barcelona. Allí estudió Derecho e organizó un motín para denunciar las pésimas condiciones, torturas, vulneración de derechos y drogas para los presos. Tras varios años, y cuando estaba a punto de salir de la prisión, el Vaquilla falleció de cirrosis en el hospital de Can Ruti de Badalona y enterrado en Girona.

El Vaquilla se ha convertido en un icono de la lucha anti carcelaria y de la incapacidad del sistema de promover una igualdad de condiciones real entre las personas. Su apodo ha llegado a ser un término habitual para definir a personas de características similares, con orígenes humildes y problemáticos de difícil rehabilitación.

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9 comentarios en “10+1 mejores quinquis de los 80

  1. Respecto al Vaquilla fue un homicidio involuntario ,en eso hay que matizar,fue durante un tirón desde el coche, eso es un atraco ,y menos aún ,jamás contrajo el SIDA ,

    • Hola, Alejandro. Muchas gracias por leernos. En referencia a tu comentario “jamás contrajo el SIDA”, nos consta que sí que lo contrajo.

  2. me gustaria que me mandarais in formacion sobre delincuentes peligrosos de los años 70 y 8o de madrid, en concreto de macario minguez olivares alias el macario hijo de dolores olivares nacarro alias la chata de su nuera mujer del macario vicenta huidobro quiles y su hermano pedro huidobro quiles, pues fueron delincuentes muy peligrosos en esos años, en concreto el macario ya que tenis a sus espaldas varios asesinatos. gracias reciban un cordial saludo.

  3. tambien quisiera informacion sobre un narcotraficante colombiano ubicado en madrid en la calle arturio sorio con su mujer maria victoria otalvaro rodriguez que fueron apresados y encarcelados, el murio de un infarto en una cunda ( traslado de prision a otra prision, a la prision de leon creo que murio en el año 2005). gracias. un saludo cordial

  4. Este articulo me ha recordado toda la historia y me ha gustado mucho y casi me han saltado las lagrimas. La historia aquella fue muy nuestra y casi todos morimos, nos robaron la vida familiar por no tener pelas y nuestros padres eran emigrantes en Alemania y en la escuela nos pegaban los maestros, luego nosotros teníamos 16 años, éramos buenos pero no teníamos dinero y lo queríamos y a su vez apareció la droga, la droga estaba en todos los sitios, y los escaparates de las joyería se rompían fácil y con los atracos a los bancos empezó toda la historia, también había bastantes jóvenes persitas que empezaban a comprar aparatos, oro. La policía también participaba en el botín en muchos (en demasiados) casos y si te ibas de la boca en este punto de la policía..(era peligroso).
    Hoy sigue quedando alguno vivo de estos llamados quinquis de los 80 que han conseguido sobrevivir,
    No eran quinquis de nada, eran jóvenes sin ningún futuro ni oportunidad para hacer nada y todo lo que quisieran lo tenían negado.
    Ya no estan a mi lado y los hecho de menos. Un recuerdo y un beso para todos ellos.

  5. Jesús, a mi no me da pena ninguna, más bien asco. Yo viví como otros muchos cientos de miles en aquella época, sin dinero pero currando y estudiando o al revés. Nunca me drogué, ni atraqué a nadie. Descargaba camiones en Carrefour a los 18 años. Trabajaba de reponedor por las noches, justo despuñes de salir de clase de la Universidad. Entonces según eso, todos los que no nos drogábamos somos tontos? acaso unos pringaos? Me aburren esas excusas. Esa bazofia tenía que acabar como acabó y así todos los que roban o matan por no querer trabajar. Porque es más fácil robar y darse a las drogas. Lo dicho no me da ninguna pena. Ojalá se pudran allá donde estén. Y si tu eres de esos… ya sabes.

  6. Desde el año 1073 existe Carrefour, que luego se llamó Pryca y después pasó a llamarse Carrefour otra vez.

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