10+1 mejores canciones descartadas para discos o singles

discosparatodos

Si algo nos ha demostrado la historia del rock es que los músicos a menudo son unos pésimos gestores de su propio material artístico. Me imagino que en sus épocas de mayor efervescencia creativa van tan sobrados de composiciones que no se paran a pensar en atesorar todos los temas buenos que tienen, lo cual sumado al desenfrenado modo de vida que llevan no favorece que sean especialmente ordenados con todo lo que componen. Eso sumado a esa arrogancia en plan “bah, no necesito esa canción tan cojonuda que escribí” lleva a que muchas grandes bandas y artistas tengan en su haber algunos temas muy buenos que han quedado olvidados. Algunos como Led Zeppelin fueron astutos e incluyeron los mejores descartes de sus primeros discos en un álbum doble que contenía también varios temas nuevos, el magistral Physical Graffiti (1975). Pero otros muchos los dejaron perdidos en el limbo y dichas composiciones solo han acabado viendo la luz como caras B de los singles o en recopilaciones de rarezas destinadas a fanáticos.

Este listado propone una recopilación de 10+1 grandes canciones descartadas por grandes grupos o artistas de rock, entendiendo como tal canciones que nunca salieron dentro de un disco oficial de estudio o como singles. Algunos simplemente fueron caras B que cayeron en el olvido. Otros afortunadamente vieron la luz posteriormente en compilaciones. Unos pocos se han convertido incluso en clásicos de los conciertos del grupo pese a no haberse publicado nunca oficialmente. Alguna inexplicablemente sigue sin haber visto la luz oficialmente ni siquiera en recopilaciones de rarezas. La lista podría ser muy extensa e incluir temas más raros, pero nuestra finalidad no es tanto sorprender con canciones que no conoce casi nadie sino reivindicar estas 10+1 canciones que injustamente no aparecieron en ningún disco de estudio de sus autores.

10. Guns ‘N’ Roses – Crash Diet

Entre las muchas composiciones que Guns ‘N’ Roses manejaban en sus inicios antes de llegar al estrellato, “Crash Diet” es seguramente la que ha alcanzado mayor culto entre fans, un tema macarra que destaca sobre todo por su curioso solo de guitarra, con un estilo muy diferente a los que caracterizarían al grupo.

El motivo de que suene distinto es que este tema es previo a la entrada del guitarra solista Slash, de modo que aquí podemos escuchar al primer guitarrista de la banda, un tal Wes Arkeen, que es además el coautor del mismo. Habría sido curioso que lo grabaran reinterpretado por Slash.

9. The Stooges – Cock in my Pocket

La verdad es que tampoco podemos culpar a los Stooges por no haber cuidado mejor su legado discográfico. La banda que militó un joven Iggy Pop y que ha sido considerada como la inspiradora del movimiento punk no las tenía todas consigo: sus discos no vendían bien, la crítica los consideraba cuatro tarados (en realidad lo eran) y la forma de vida de su cantante y líder era tan terriblemente autodestructiva que, más que reprocharle no haber grabado mejor todas sus composiciones, deberíamos preguntarnos en realidad como sobrevivió a esa época.

Hay un montón de composiciones de los Stooges que no llegaron a salir en ninguno de sus tres discos oficiales en estudio y que los fans consideran clásicos del grupo, como la canción que les hemos escogido o “I Got a Right” “Open Up and Bleed”. Todas éstas han salido a la luz en piratas de mejor o peor calidad y han sido rescatadas por Iggy en muchas de sus giras.

8. Iron Maiden – Total Eclipse

Hay una pregunta que indefectiblemente todo fan de Iron Maiden se formula una vez en la vida: cuando sacaron uno de los discos más celebrados de su carrera, el totémico The Number of the Beast (1982), ¿por qué rayos dejaron fuera “Total Eclipse” y la relegaron a la triste posición de cara B? Es más, ¿cómo prefirieron mantener un tema correcto pero menor como “Gangland” y dejar fuera esta otra que tenía bastante más potencial?

Con el tiempo los propios Maiden han reconocido abiertamente su error. De hecho, tiene cachondeo que en la gira de presentación del disco tocaran “Total Eclipse” y en cambio dejaran fuera de los setlists un par de temas que sí acabaron en el álbum.

7. Deep Purple – When a Blind Man Cries

Éste es uno de los varios casos que encontraremos de temas que el grupo descartó para sus discos pero que han acabado apareciendo en muchos conciertos. Este blues salió como cara B del single “Never Before” de su disco más celebrado, Machine Head (1972), y pese a que es un tema excelente no me extraña demasiado que lo dejaran fuera si tenemos en cuenta que la canción que escogieron como single de presentación es una de las poquísimas del álbum que no se ha convertido en un clásico absoluto del hard-rock. ¡Eso es puntería!

Sabiendo eso, nos queda claro que Deep Purple no tenían mucho ojo escogiendo qué salía y qué no en cada disco. Por suerte se redimieron cuando en los 90 decidieron rescatarla para sus directos y desde entonces es bastante frecuente que la interpreten.

6. Pearl Jam – Yellow Ledbetter

Uno de los ejemplos más curiosos de la lista: “Yellow Ledbetter” es una composición de los primeros años de Pearl Jam que extrañamente nunca quisieron incluir en sus discos de estudio pero que a día de hoy es un clásico absoluto del grupo ya que lo utilizan siempre para acabar sus conciertos.

Es una bonita balada con alguna reminiscencia a “Little Wing” de Hendrix (alguna vez de hecho han empalmado ambos temas en directo) que se come con patatas cualquiera de los temas lentos que han escrito en sus últimos discos. Y no obstante, éste está en una especie de limbo conocido solo por los más fans del grupo. Curioso, ¿verdad?

 

5. Pink Floyd – Embryo

Los Pink Floyd de finales de los 60 y principios de los 70 eran el tipo de grupo que dejaba fuera de sus discos una composición como “Embryo” pero que en cambio incluía un tema experimental que recreaba sonoramente un desayuno o un blues cantado por un perro. ¿Qué quieren? ¡Eran otros tiempos!

“Embryo” es una composición que plasma a la perfección el estilo que seguía el grupo en esos años, a medio camino entre la psicodelia y el rock progresivo, con un sonido misterioso y oscuro. La verdad es que encajaba perfectamente en sus discos de la época y en esos años era un clásico de sus directos. Que yo sepa a día de hoy no está publicada en ningún disco oficial de la banda.

4. The Rolling Stones – Plundered my Soul

Según afirmaba el recientemente fallecido Jordi Tardà, un auténtico experto en los Rolling Stones, a la hora de grabar sus discos de estudio los Stones solían preparar una gran cantidad de composiciones de las cuales luego seleccionaban solo unas diez. Las restantes quizá se aprovechaban para otros álbums – el excelente Tattoo You (1981) está formado en su totalidad por descartes – o simplemente quedaban en el olvido a no ser que alguien los filtrara en bootlegs.

Recientemente Mick Jagger ha decidido deleitarnos con algunas de estas canciones (previo paso por caja, claro) en forma de ediciones especiales que son una tentación para todo fan. La edición de dos discos del Some Girls (1978) es uno de los casos más alucinantes que conozco de grandes canciones olvidadas, ya que el segundo álbum formado por temas inéditos tiene más nivel que algunos de sus posteriores discos de estudio. Menos extensa es la edición que sacaron de su mejor obra, Exile on Main St. (1972), que a cambio tiene mi canción inédita favorita de los Stones: “Plundered my Soul”, un tema que por estilo y calidad encajaba perfectamente en el Exile y que no logro entender cómo la dejaron fuera.

3. Led Zeppelin – Travelling Riverside Blues

Pese a que la idea inicial era versionar un tema del mítico bluesman Robert Johnson, a la práctica Led Zeppelin lo cambiaron por completo dándole vida propia. Lo extraño es que una composición blues tan conseguida, tan auténtica y fidedigna con la esencia del género (¡ojo a la guitarra de Jimmy Page!), no apareciera en ninguno de sus dos primeros discos, cuando el grupo tiraba por esos derroteros y un tema como éste encajaba como anillo al dedo.

A la práctica aún hemos de estar agradecidos de que exista una versión en directo en la BBC con una calidad de sonido inmaculada que nos permita disfrutar de la canción.

2. Eric Clapton – Got to Get Better in a Little While

En 1970, Eric Clapton consiguió llegar a su mayor cumbre artística después de formar una banda, Derek & The Dominos, con la que solo grabaría un disco, pero ¡vaya disco! Una de las mayores obras maestras de la historia del rock y la Biblia para los amantes del blues-rock: Layla and other Assorted Love Songs (1970). Clapton y su nueva banda se entendían a la perfección, el guitarrista estaba en su mayor momento de inspiración como músico y compositor y de hecho las canciones le salían solas de tal forma que grabaron un disco doble y no tardó en tener material para un segundo. El problema es que, tras ese primer álbum, Derek & The Dominos se separaron ahogados por sus excesos y Clapton se pasó unos años retirado del mundo en una espiral de drogadicción tan autodestructiva que no acabó con él de milagro.

Uno de los temas que ya tenía compuestos antes para el siguiente trabajo de Derek & The Dominos era esta genial composición, “Got to Get Better in a Little While”, que de hecho la banda ya tocaba en vivo en la gira de presentación del Layla en forma de una larga y apoteósica jam de más de 10 minutos. Aunque llegaron a grabarla en estudio, al cancelarse el segundo disco del grupo la canción quedó tristemente olvidada. Clapton la retomó posteriormente en algunas giras, pero teniendo en cuenta que siempre ha sido un compositor muy limitado nunca entenderé cómo no la rescató para alguno de sus discos en solitario, ya que es mucho mejor que la mayoría de sus otras composiciones propias.

1. The Who – Water

A principios de los 70, los Who estaban en lo más alto de su carrera después del enorme éxito de su ópera-rock Tommy (1969). A su líder, el guitarrista Pete Townshend, se le subió un poco el éxito a la cabeza y decidió que su siguiente obra sería otra ópera-rock con una historia aún más compleja, Lifehouse. No obstante, el proyecto nunca acabó de materializarse y al final grabaron un disco de estudio sin ningún hilo argumental, el maravilloso Who’s Next (1971).

El caso es que algunas de las canciones de Lifehouse que estaban ya grabadas en estudio no se utilizaron para ese álbum y quedaron desperdiciadas de una forma tan negligente que roza lo denunciable. Por suerte, no solo acabaron apareciendo como Bonus Tracks en reediciones en CD de sus discos, sino que algunas ya se podían localizar gracias al impresionante directo Live at the Isle of Wight 1970. Una de ellas, “Naked Eye”, no se la tendremos en cuenta porque al menos la sacaron en un disco de estudio que lanzaron en los 70, pero jamás le perdonaremos a Pete que dejara olvidadas dos composiciones tan maravillosas como “I Don’t Even Know Myself” y “Water”, que para muchos fans entrarían en el Top10 de canciones del grupo. Quizá la primera funcione mejor como composición, pero hemos seleccionado la segunda por tener una de las interpretaciones en vivo más intensas que jamás he visto. Compruébenlo ustedes mismos.

+1. Neil Young – Winterlong

Ojo al dato: se podría hacer sin ningún tipo de problema un 10+1 sólo de grandes canciones inéditas de Neil Young, y no estoy exagerando. El cantautor canadiense es un caso perdido en lo que respecta a este tema: tiene en su haber un montón de grandes composiciones que ha descartado de sus discos de estudio y que han visto la luz en cajas de material inédito a precio de oro, o a través de sus conciertos. El problema está en que Neil es un tipo muy anárquico que funciona por impulsos, y a menudo descarta conscientemente canciones que sabe que son muy buenas porque por algún motivo no se le antoja sacarlas a la luz.

Afortunadamente, algunas de estas canciones aparecieron posteriormente en otros álbums de estudio, como por ejemplo “Country Home”, que abre uno de sus discos más míticos, Ragged Glory (1990) y que data de los 70. Uno de sus últimos álbums, Chrome Dreams II (2007) también estaba formado en gran parte por material antiguo. Otras maravillas como “Sugar Mountain” nunca pasaron de caras B pero consiguieron darse a conocer gracias a su famoso directo Live Rust (1979), ya que la utilizaba para abrir todos los shows de esa gira (¿quién puñetas empieza un concierto con una cara B?). Y luego está “Winterlong”, que para muchos es una de sus más grandes canciones y en realidad el señor Young la descartó felizmente de sus discos de estudio. Luego vio la luz en el recopilatorio Decade (1977) y fue versionada por artistas como los Pixies o los Jayhawks, lo cual demuestra que se trata de un gran tema. Yo creo que es sin duda una de sus cinco mejores composiciones y no me entra en la cabeza que alguien pueda componer algo así y luego descartarlo. Supongo que en parte ahí radica el encanto de Neil Young, el ser un tipo tozudo cuyos actos nadie logra entender salvo él mismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s